"Se supone que debe llevar un título..."
¿Y si no lo tuviera? ¿O si ese fuera tal cual el título?
Cuando los títulos nos dicen todo lo que hay que saber de la historia que se va a contar dentro, pero no nos damos cuenta… ESOS son los títulos mejor crafteados.
Cuando un título nos desliza los spoilers y nos cae el veinte hasta después… la travesura y la inocencia conviven como dos peques que apenas se conocieron en un parque y desde el momento cero están actuando como si fueran besties de toda la vida.
Este post lo dejé abandonado en borradores desde hace dos meses… aproximadamente.
Durante todo ese tiempo, atiborré los drafts con más escritos que no me he atrevido a compartir— postergando por millonésima vez, en lo que se ha extendido a más de una década— mi sueño de volverme escritora.
El título del post, nunca lo cambié. Y siempre me llamó pero nunca entendí el por qué.
Esos dos meses también los pasé excusándome sobre el hecho de que no tenía “el nombre perfecto” para bautizar a esta newsletter y ponerla en marcha de una vez por todas.
SPOILER: El título no título de la misma, me lo adelanté yo misma en el encabezado de lo que se convertiría en mi primer post. Este mismo.
Si estás leyendo esto, significa que no postergé el sueño por la ocasión no: un-millón-y-uno. Significa que ese anhelo ya lo eché a andar con el tanque lleno.
Gracias por leer.
– yours truly, V.
𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃𓂃🖊
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!